ANULACIÓN

CHEVRON CORPORATION Y TEXACO PETROLEUM COMPANY,Demandantes,

– y –

REPUBLICA DEL ECUADOR

Demandada.

 

ACCION DE NULIDAD PRESENTADA POR EL ECUADOR RESPECTO LOS LAUDOS DICTADOS POR EL TRIBUNAL ARBITRAL
El 7 de enero de 2014, la Procuraduría General del Estado presentó ante la Corte del Distrito de La Haya una acción de nulidad del laudo parcial sobre la Fase I(a) de responsabilidad, emitido el 17 de septiembre de 2013.

La acción de nulidad, además, comprende los laudos interinos sobre Medidas provisionales dictados por el Tribunal el 25 de enero, el 16 de febrero de 2012 y el 7 de febrero de 2013; así como al laudo interino sobre Jurisdicción y Admisibilidad dictado el 27 de febrero de 2012.

 

La nulidad se fundamenta en los siguientes   argumentos:

 

  1. No existe una cláusula arbitral válida. El conflicto entre las partes surge del Contrato de 1995 y no del Contrato de Concesión de 1973, como asevera el Tribunal Arbitral. Más aún, el Acuerdo de Liberación de 1995 no es un contrato de inversión y no puede ser considerada como una inversión enmarcada dentro de la definición de “inversión” del TBI.

 

Este argumento tiene varias premisas:

 

a. Inexistencia de una inversión. Según el Ecuador, el Tribunal Arbitral, de manera incorrecta, consideró que podía declararse competente por una inversión que había terminado antes de la fecha en la que el TBI entró en vigencia.

 

El Tribunal Arbitral no puede declarase competente en base al Contrato de Concesión de 1973, porque dicho contrato se dio por terminado en el año 1992, y por lo tanto no está enmarcado dentro de lo establecido por el TBI.

 

El TBI es claro al estipular que el Artículo VI aplica únicamente para inversiones que existían en la fecha de vigencia o después. A la fecha en la cual este último entró en vigencia, esto es el 11 de mayo de 1997, la inversión de Texaco era inexistente, pues salió del Ecuador el 6 de junio de 1992, casi cinco años antes de que entre en vigencia el TBI.

 

b. Continuidad de la inversión a través del Acuerdo de Liberación de 1995. El Tribunal Arbitral erró al declarar que el Acuerdo de Liberación de 1995 “revivió” al extinto Contrato de Concesión de 1973. El Acuerdo de Liberación de 1995 no tenía por objeto revivir el Contrato de Concesión de 1973, sino que, por el contrario, buscaba remediar los daños ambientales ocasionados fruto de las operaciones extractivas irresponsables de Texaco en la Amazonía Ecuatoriana.

 

c. Continuidad de la inversión a través del Litigio de Lago Agrio. El proceso de Lago Agrio es un litigo entre los demandantes de Lago Agrio y Chevron, por lo que no puede ser considerado como una continuación del Contrato de Concesión.

 

d. Chevron no es un inversionista directo. Chevron no se encontraba dentro de la definición de “exonerada” según el Acuerdo de Liberación de 1995. Por consiguiente, no puede presentar reclamo alguno al amparo de lo estipulado en los Acuerdos de Liberación.

 

2. Los laudos son contrarios al orden público y lo árbitros no respetaron su mandato.

a. Inaceptable revisión de un proceso decidido por las cortes ecuatorianas. El Tribunal no podía intervenir dentro del proceso de Lago Agrio. El Tribunal Arbitral llegó al punto de ordenar al Ecuador que evite la ejecución de la Sentencia de Lago Agrio dentro o fuera del Ecuador, es decir, pidió al Ecuador que intervenga en su poder judicial violando su normativa interna y el principio de separación de poderes, pieza clave y pilar fundamental de la democracia.

 

b. El Tribunal Arbitral a través de su decisión, afecta al derecho de los ciudadanos ecuatorianos a vivir en un medio ambiente sin contaminación. El Tribunal violó el orden público al limitar los derechos de los ciudadanos ecuatorianos, al ignorar el artículo 19 de la Constitución del Ecuador, vigente en 1995.

 

c. El Tribunal se ha extralimitado al decidir sobre los derechos de los demandantes de Lago Agrio. Los litigantes de Lago Agrio no son parte dentro del proceso arbitral, por ello, al ordenar al Ecuador que impida la ejecución de la sentencia del juicio de Lago Agrio dentro o fuera del Ecuador, el Tribunal afectó derechos de terceros que no son parte del proceso arbitral.

 

d. El Tribunal violó las reglas de la CNUDMI. En el Cuarto Laudo Interino, el Tribunal declaró que el Ecuador había violado el Primer y Segundo Laudo Interinos, para lo que no estaba facultado, ya que de acuerdo al Reglamento de la CNUDMI cualquier asunto relacionado con responsabilidad y daños que pudieren derivarse de estos laudos pueden resolverse única y exclusivamente en un laudo final, y no a través de otro laudo interino.